El proyecto
Una casa en
torno a un árbol
Residencia eco-brutalista donde arquitectura y naturaleza se funden. Aunque los espacios son contenidos, se perciben expansivos y dirigen siempre la mirada hacia el pino piñonero mexicano, eje central y corazón del proyecto. El árbol actúa como la «singularidad» arquitectónica: organiza circulaciones, volúmenes y atmósferas.
El terreno desciende con una pendiente natural de 7 metros, que el proyecto aprovecha para escalonar los volúmenes y dirigir la mirada hacia la copa del árbol. Grandes vanos garantizan ventilación e iluminación natural en todas las habitaciones, reforzando la sustentabilidad. Con concreto aparente, acero y madera en tonos sobrios, la casa logra una presencia monumental que protege a sus habitantes, mientras el verde aporta calidez, vitalidad e identidad al conjunto.
El proyecto se trabajó mayormente a mano: dibujos, cortes y perspectivas fueron desarrollados de forma manual, preservando el trazo y la sensibilidad del proceso análogo.
Ubicación
Terralago, Naucalpan